Tunja, 5 de marzo de 2025 – En el mundo del deporte canino, pocos nombres son tan emblemáticos como el de Jairo Pinilla y su fiel compañera, Jazz, quienes lograron llevar a Colombia a la cima en Disc Dog. Esta enternecedora historia comenzó en 2014, cuando Jazz nació. Sin saberlo, se convertiría en una campeona mundial. Pinilla relata su historia: “Con Jazz empezamos una historia en el año 2014, que fue cuando nació. No sabíamos, primero, que se iba a quedar en casa, y segundo, que nuestro camino iba a ser el Disc Dog.”
Tras combinar la experiencia de Jairo como entrenador canino en el INPEC con el talento de Jazz, lograron el primer título mundial para Colombia en Disc Dog. Esto relata el entrenador: “A los siete meses de vida conocemos el frisbee. Por las redes sociales ingresamos a un seminario y no sabíamos el talento que esta chica tenía. Eso se combinó con mi trayectoria que tenía como entrenador canino desde el año 2006, deportista de toda la vida, y logramos, tres años después de haber conocido este deporte, el primer título mundial para Colombia dentro de todas las habilidades deportivas que se practican con perro.
Jazz, esta boyacense, logró el primer título mundial. Y un año después volvimos a los Estados Unidos, ya con más experiencia, logramos dos títulos mundiales y uno de ellos, récord mundial”.
La clave del éxito de Jairo y Jazz fue una técnica propia, llamada «Tic Tac», que les permitió dominar la disciplina. De esta experiencia Jairo detalla lo siguiente: “La prueba dura un minuto. Se tienen dos discos y hay una serie de círculos en el piso. Lo que se busca es que el perro capture el disco fuera de los círculos, fuera. Él atrapa, regresa, me entrega el disco y de inmediato lanzo el otro; así se desarrolla toda la dinámica.
Con Jazz hicimos 18 lanzamientos. Esta prueba tiene algo especial, si el perro captura con las cuatro patas en el aire, suma un punto extra. Por eso lo entrené para que siempre saltara en cada captura. Eso exige una sincronía enorme, porque yo lanzo el disco justo en la línea límite para lograr la mayor puntuación y Jazz debe calcular exactamente en qué momento saltar sin tocarla.
Al final conseguimos 72 puntos y quedamos a solo cuatro del récord mundial que se había establecido el año anterior”.
Actualmente, Jairo y su familia siguen adelante con una gran idea, el Proyecto X, donde enseñan cómo criar y entrenar cachorros para convertirlos en campeones. “El Proyecto X es mostrar a todos ustedes, a todas las personas que nos siguen en redes sociales, mostrarles cómo desde cero podemos llevar un cachorro hasta convertirlo en campeón mundial.
Entonces todo lo que hicimos con Jazz, los errores no, todo lo que hemos hecho con Jazz, todo lo que hemos hecho con Z, que es la hija de Jazz y que ya tiene dos títulos latinoamericanos y que este año esperamos poder ir al mundial. Entonces todo lo que hemos logrado con ellos lo estamos recopilando para la cachorra que se llama X, que hace parte del proyecto y para que ustedes puedan aprender cómo estos cachorros pueden llegar a convertirse en estrellas. Ustedes pueden tener una estrella en su casa y no lo saben quizás”. Esto dice el entrenador.
Pero el éxito de Jairo no se trata solo de títulos, sino también de enseñar a las familias cómo disfrutar de la compañía de sus perros mientras desarrollan sus habilidades.
“Eso es lo que queremos justamente mostrar para que todas las familias puedan disfrutar cada vez más de sus perros, vivir en paz, en armonía y ser felices con ellos”. Expresa el entrenador.
En su camino, Jazz y Jairo han sido un ejemplo de lo que se puede lograr con amor, paciencia y constancia. Y mientras continúan compartiendo sus logros con sus seguidores en redes sociales, Jairo invita a todos a descubrir el potencial de sus perros y a disfrutar de una vida más plena y conectada con sus fieles amigos de cuatro patas.
Redactado por: Daniel Alvarado – Periodista.